El vapor de agua que contiene el aire, puede dañar sus mercancías al condensarse.
La condensación aparece con los cambios de temperatura comunes, en menor o mayor proporción según
el grado de humedad relativa ambiental.
Este fenómeno provoca oxidación y corrosión, y altera irremediablemente sus productos.
Para protegerlos, es fundamental absorber la humedad ambiental y así conseguir una atmósfera seca
(<30% de humedad relativa).
Las bolsas desecantes SECSAC® cumplen esta misión al fijar el vapor de agua contenido en los envases:
- absorben y retienen el agua gracias a su gran porosidad
- su capacidad de absorción es óptima
- varias opciones para adaptarse perfectamente a cada necesidad:
- material absorbente: arcilla, gel de silice.
- envase: Tela sin tejer, Tyvek y papel Kraft.